lunes, 13 de abril de 2009

Fuengirola

Las vacaciones de Semana Santa ya han terminado y resulta que de todo lo que tenía que hacer y lo mucho que debía disfrutar, apenas cumplí nada. Pasé en Fuengirola gran parte de mis vacaciones, y ciertamente descansé de tanta clase y tanto trabajo, pero no es el tipo de descanso que a mi me gusta. Yo soy más de contemplar la pared mientras pienso: "qué bien que tienes tiempo para mirar la pared"
Pese a esto hubo algunas cosas divertidas en el viaje, cosas diferentes a otros años, porque pese a que parezca tonto, cada vez que salimos de vacaciones es siempre a Fuengirola (es un hecho inexplicable)
Una mañana visitamos el zoo de Fuengirola. Yo ya había estado cuando era una enana (sí, sí, más enana, es posible) pero apenas recordaba nada. Sólo tenía en mente a los pobres animalejos metidos en jaulas (algo inhumano, nunca mejor dicho) Pero este año cuando fui vi que era totalmente diferente: todo era como una pequeña selva, cada bicho con su habitat muy bien recreada.



Un monico con barba




El lemur Charlie dormitando




Pececitos de colores varios y tortugas

Un día nos fuimos hasta Gibraltar, pero no subimos al peñón, por lo que no vimos monos gibraltareños azules. Gibraltar en si me pareció una chufa, la verdad. Ese día hacía mucho aire y estaba todo nublado, lo que no ayudó a mejorar mi visión del pueblo. Estaba todo muy viejo, deteriorado. Y la población inglesa escaseaba: la gran mayoría eran gentes de la línea.



Foto del cementerio


Comisaría gibraltareña



A parte de eso también pardeamos todo el tiempo por el pueblo de Fuengirola, vimos a primos, amigos, sobrinos, antiguos vecinos...(menos, menos)
Otra cosa digna de mención es el hotel (apartahotel) Estuvo bastante guay, y saqué varias fotillos de él. Todo muy moderno, muy chic y minimalista (digo yo, vamos)



La piscina del hotel



El bar/comedor/etc.


Bueno, y en grandísimo resumen, esas fueron todas mis vacaciones. Hice muchas más cosas que a nadie creo que le interesen (compré cosas, fui a un centro comercial chupiguay,...) así que aquí queda la entrada de las vacaciones.
Qué cortas se me han hecho.

sábado, 4 de abril de 2009

III CNEP

¿Qué es el CNEP? Pues es el Congreso Nacional de Estudiantes de Psicología, y este año se ha celebrado en Granada.
Han sido tres días completos de agotamiento supremo y de rápido cambio de aulas, de comer siempre lo mismo, a deshoras y de demasiadas partidas de cartas en las escaleras de la caferería.
Ahora que ya lo he pasado y que me he agenciado dos créditos de libre (muahaha) me parece lo mejor de lo mejor, pero mientras estaba en ello creo que me arrepentí de haberme apuntado cosa así de una vez por día.

El Miércoles fui a la presentación del congreso donde a un tipo que se apellidaba Amor le dieron un premio de yo no se qué, según él dejó claro por tongazo. Además el decano no sabía ni colocarle la banda que le regalaron ¬¬ Después tuvimos un descanso donde criticamos el fallo del decano, el enchufe del tio por el que había recibido el premio y la organizacion del congreso.
Más tarde empezamos con un taller de Educación Emocional, donde pardeamos mucho y nos pusieron etiquetas en la frente: a mi me tocó ser traficante de armas (yeah!) Después hasta las nueve tuvimos una charla sobre la ética de recetar medicamentos de la cual apenas me enteré porque estaba quemadísima desde las diez de la mañana que llevaba allí.

El Jueves comencé con una charla de la cual no recuerdo nada salvo el aburrimiento que llevaba encima. Después tuvimos un macro descanso donde me zampé parte de los víveres que traía desde casa (todo chocolate para reponer fuerzas) Más tarde tuvimos una charla de Parapsicología donde el tipo que hablaba nos dijo "esto no va de ver apariciones, ni de la bruja lola ni nada de eso" y seguidamente se puso a hablar de mover objetos con la mente y poltergeist ¬¬ Fue muy entretenida, pero poco veraz.
La siguiente ponencia la dio un murciano e iba sobre el papel de la mujer en las pelis disney. Estuvo muy guay y la gente discutió de modo que casi hubo sangre. En el descanso de la comida aproveché y pedí un bocadillo de atún con tomate (otro como el del día anterior) y jugamos a las cartas. Por la tarde fui a un taller de relajación y a un taller de Parapsicología donde el mismo tipo de antes pretendía que leyéramos la mente de nuestro compañero y dibujásemos lo mismo que él (yo dibujé una torre y maica, leyendo mi mente, dibujó un círculo)

El viernes, hartos de conferencias de las que no nos enterábamos, fuimos a ver Matrix I y Alicia en el país de las maravillas desde un punto psicológico (¿cual?, no lo sé) Después comimos en cafetería (otro bocadillo de atún y tomate) y jugamos a las cartas.
Por la tarde vimos una conferencia del amigo Tornay (el de historia) un tanto aburridilla mientras yo me recriminaba haber terminado con mis víveres de supervivencia mientras veía alicia en el pais de las maravillas. Después un descanso en el que casi muero de inanición, y más tarde el último taller: masaje craneo-facial. Me untaron la cara con aceite de almendra y me reí y asqueé a partes iguales.
Para terminar recogimos los cutre-diplomas de pega que nos servirán hasta que tengamos el verdadero.

Y, por fin, terminó el largo congreso de Psicología. Uff.