Pese a esto hubo algunas cosas divertidas en el viaje, cosas diferentes a otros años, porque pese a que parezca tonto, cada vez que salimos de vacaciones es siempre a Fuengirola (es un hecho inexplicable)
Una mañana visitamos el zoo de Fuengirola. Yo ya había estado cuando era una enana (sí, sí, más enana, es posible) pero apenas recordaba nada. Sólo tenía en mente a los pobres animalejos metidos en jaulas (algo inhumano, nunca mejor dicho) Pero este año cuando fui vi que era totalmente diferente: todo era como una pequeña selva, cada bicho con su habitat muy bien recreada.
Un día nos fuimos hasta Gibraltar, pero no subimos al peñón, por lo que no vimos monos gibraltareños azules. Gibraltar en si me pareció una chufa, la verdad. Ese día hacía mucho aire y estaba todo nublado, lo que no ayudó a mejorar mi visión del pueblo. Estaba todo muy viejo, deteriorado. Y la población inglesa escaseaba: la gran mayoría eran gentes de la línea.
A parte de eso también pardeamos todo el tiempo por el pueblo de Fuengirola, vimos a primos, amigos, sobrinos, antiguos vecinos...(menos, menos)
Otra cosa digna de mención es el hotel (apartahotel) Estuvo bastante guay, y saqué varias fotillos de él. Todo muy moderno, muy chic y minimalista (digo yo, vamos)
Bueno, y en grandísimo resumen, esas fueron todas mis vacaciones. Hice muchas más cosas que a nadie creo que le interesen (compré cosas, fui a un centro comercial chupiguay,...) así que aquí queda la entrada de las vacaciones.
Qué cortas se me han hecho.



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