domingo, 29 de marzo de 2009

¡El bicho ha nacido!

Pues sí, hoy nació ese bicho que vivía en un huevo azul. Es algo así como un gato gordo y negro, con cara de dios sabe, que ha nacido de la fusión de miles de tartas de fresa y demasiados martinis a deshoras. Pero tiene una pinta muy vaga y suave, que es lo que mola.
A partir de ahora vagueará por el bien del blog.
Bienvenido, pequeña nutria durmiente.

jueves, 26 de marzo de 2009

Aplaudiendo con los pies

Últimamente tengo la impresión de que me estoy perdiendo algo. De que, de todo lo que me pasa, siempre hay algo que se me escapa.
La gente hace cosas que no comprendo y que me resultan extrañas, y a todos los demás parece no importarles: lo toman como algo normal. Es como si a mi lado alguien caminara con las manos y aplaudiera con los pies, y yo dijese: "Pero... ¿qué está haciendo?" y a mi alrededor nadie parece darle importancia, lo ven como algo lógico.
A veces llego a pensar que quizás no es realmente tan raro, que quizás la rara soy yo al no verlo como algo normal, al extrañarme tanto de esa conducta.
Pero al instante siguiente me niego a creer que eso sea cierto. Soy incapaz de desbaratar la lógica (mi propia lógica) que sustenta el (mi) mundo de una forma tan rápida.
Quién sabe, puede que algún día mi pensamiento cambie y fluya en el mismo sentido que la corriente.

martes, 24 de marzo de 2009

Cuestionarios

Me he pasado dos horas enteras como una idiota delante de la pantalla metiendo datos en una tabla de Excel. Todo este trabajo se lo debo a Rosa, mi profesora de social, que me puso al mando del grupo de prácticas sin ninguna razón de peso.
He tenido que pasar en total 30 cuestionarios, con 43 items cada uno. Lo que viene siendo 1.290 casillitas a rellenar. En dos horas, chaval. (qué dos horas más desaprovechadas...)
Además, por un momento, he experimentado la sensación de satisfacción que te entra cuando ves el cuestionario número 30, el último, frente a tí. "¡Ya sólo me queda este!" piensas. Pero la satisfacción se esfuma cuando pasas a la última página del último cuestionario y dices:
"¿Por qué está en blanco?"
Sí, el chaval que la rellenó decidió dejarme la última página para desahogarme y plasmar mi propia opinión en ella. Al final acabaré recurriendo a mi bolígrafo y mi subjetividad para rellenarla yo misma, sin problema, pero quieras o no por un momento se te plantea ese dilema. Y más que nada piensas: "¿qué te costaba, maldita sea, rellenar 10 items más ya que estabas?"
Si alguien conoce al señor Masculino, de 21 años, estudiante de biología y de nacionalidad española; por favor, decidle que su chiste de dejarse la última página sin contestar no ha tenido ni la más mínima gracia.

viernes, 20 de marzo de 2009

Cosas que me pasan

Últimamente llevo mucho estrés encima pese a que soy consciente de que no hago apenas nada.
Conseguí que me escogieran como jefa de prácticas de las maquetas de biología con un mísero 5,1. Ahora tengo que plantarme todos los martes a las ocho y media en las catacumbas de la facultad para que una mujer (puede ser que sevillana) me hable con marcado acento sobre las "sircunvolusiones" y los "pendúculos serebrales".
También tengo que hacer una práctica sobre el estereotipo que se tiene sobre los argentinos. Para eso necesitábamos un jefe de grupo y todos dijimos (de mutuo acuerdo y en comunidad) "que sea Rocío" Pero luego llegó Rosa (la profesora) y dijo "venga, no, que sea Marta". Y desde entonces ostento un cargo que no pedí.
Todo eso unido a no sé cuantas prácticas más que tengo que hacer, a test que relleno sobre maltratos, peleas y experiencias sexuales, a sueños en los que me hipnotizan o veo el futuro, etc. no me está haciendo ningún bien.
Lo único entretenido que tengo son las clases autodidactas de alemán.

jueves, 12 de marzo de 2009

El Curioso caso de Benjamin Button


Acabo de ver, o mejor dicho, terminé de ver ayer la película de El curioso caso de Benjamin Button.
Me encanta. Es genial.
Escuché muchas críticas por ahí, que si era demasiado larga, que si era un tostón,... y bueno, ¿es larga? Vaya que sí, tres horicas buenas de película y palomitas a tutiplén. ¿Es un tostón? Sí, para la gente de culo inquieto debe ser un tostón de los grandes, de esos para recordar para no verlo más jamás. Pero yo no soy de esa gente y tengo bastante paciencia, sobre todo si de películas se trata.
Es muy larga, como es normal, porque se trata de la vida de una persona. Y no una vida cualquiera, sino una que transcurre a la inversa, cada vez era más joven. ¿Os dais cuenta de las ventajas que tiene eso? Conforme tienes más conciencia de la vida y de lo mucho que puedes sacar de ella, vas haciéndote más joven y tienes mejores facultades.

Bueno, de la película en sí no sé qué decir para incitar a todo el mundo a que la vea. Sólo puedo comentar el cartel, que me resulta muy cutre-soso, exceptuando una parte que no se ve mucho y es la que viene tras el nombre de la película: ahí aparece la palabra Vida escrita del revés y del derecho, simbolizando el transcurso de los dos personajes principales. Además las "uves" quedan unidas de modo que asemeja un corazón en el centro.

Le doy cuatro cartuchos de palomitas dulces de colores.

domingo, 8 de marzo de 2009

Salón del cómic y otras chorradas

Dios mío, ¿hace cuánto que no actualizo?

En fin, venía a comentar el día de ayer: día de salón y otras chorradas.
El salón fue...mejorable, la verdad. Parece haber una competición para pifiarla cada año más y, aunque sea dificil creerlo, lo consiguen. El toque de glamour se lo iba a dar este año el amigo Orson pero, ¿dónde estaba? En fín, pobrecito.
En cuanto a los stands la gente dice que había menos que otras veces. Yo no sé, no me dedico a contarlos. Lo que sí sé es que la gente va a porrillo y aquello era una estufa (sobre todo si tenemos en cuenta la mala ventilación...¬¬) Apenas se podía andar (la tónica de todos los años) y mucho menos mirar nada a gusto. El cosplay cada año es más cutre y hacen falta más sillas, además de que el sonido...dejaba mucho que desear.
El broche de oro fue el "comic obsequio" que no era un comic. Era una dibus y con fecha de diciembre del 2008 (¡por favor, miren las fechas de caducidad de los productos perecederos antes de consumirlos!)

Lo que salvó la noche fue la escapada a la casa de Jorge, donde cenamos unas hamburguesas bajo la atenta mirada de Pablo Motos y sus hormigas, mientras jugábamos al Party.