Pues sí, hoy nació ese bicho que vivía en un huevo azul. Es algo así como un gato gordo y negro, con cara de dios sabe, que ha nacido de la fusión de miles de tartas de fresa y demasiados martinis a deshoras. Pero tiene una pinta muy vaga y suave, que es lo que mola.
A partir de ahora vagueará por el bien del blog.
Bienvenido, pequeña nutria durmiente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario