Últimamente llevo mucho estrés encima pese a que soy consciente de que no hago apenas nada.
Conseguí que me escogieran como jefa de prácticas de las maquetas de biología con un mísero 5,1. Ahora tengo que plantarme todos los martes a las ocho y media en las catacumbas de la facultad para que una mujer (puede ser que sevillana) me hable con marcado acento sobre las "sircunvolusiones" y los "pendúculos serebrales".
También tengo que hacer una práctica sobre el estereotipo que se tiene sobre los argentinos. Para eso necesitábamos un jefe de grupo y todos dijimos (de mutuo acuerdo y en comunidad) "que sea Rocío" Pero luego llegó Rosa (la profesora) y dijo "venga, no, que sea Marta". Y desde entonces ostento un cargo que no pedí.
Todo eso unido a no sé cuantas prácticas más que tengo que hacer, a test que relleno sobre maltratos, peleas y experiencias sexuales, a sueños en los que me hipnotizan o veo el futuro, etc. no me está haciendo ningún bien.
Lo único entretenido que tengo son las clases autodidactas de alemán.
viernes, 20 de marzo de 2009
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2 comentarios:
Bueno, al menos tienes algo para leventarte cada mañana.
Sí, el despertador.
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