martes, 24 de marzo de 2009

Cuestionarios

Me he pasado dos horas enteras como una idiota delante de la pantalla metiendo datos en una tabla de Excel. Todo este trabajo se lo debo a Rosa, mi profesora de social, que me puso al mando del grupo de prácticas sin ninguna razón de peso.
He tenido que pasar en total 30 cuestionarios, con 43 items cada uno. Lo que viene siendo 1.290 casillitas a rellenar. En dos horas, chaval. (qué dos horas más desaprovechadas...)
Además, por un momento, he experimentado la sensación de satisfacción que te entra cuando ves el cuestionario número 30, el último, frente a tí. "¡Ya sólo me queda este!" piensas. Pero la satisfacción se esfuma cuando pasas a la última página del último cuestionario y dices:
"¿Por qué está en blanco?"
Sí, el chaval que la rellenó decidió dejarme la última página para desahogarme y plasmar mi propia opinión en ella. Al final acabaré recurriendo a mi bolígrafo y mi subjetividad para rellenarla yo misma, sin problema, pero quieras o no por un momento se te plantea ese dilema. Y más que nada piensas: "¿qué te costaba, maldita sea, rellenar 10 items más ya que estabas?"
Si alguien conoce al señor Masculino, de 21 años, estudiante de biología y de nacionalidad española; por favor, decidle que su chiste de dejarse la última página sin contestar no ha tenido ni la más mínima gracia.

2 comentarios:

Yami dijo...

Iría con prisa el chaval XD

Lyla dijo...

Menos prisas y a trabaja hombre xD
En realidad me da lo mismo, ya me inventé las respuestas en base a las que había contestado xDDD (pero que conste que, desde aquí, lo odio por haberme obligado a falsear los datos) ><